24 ago. 2012

Novedades de agosto.

Llegan de la mano y así también se retiran: agosto y las vacaciones se empiezan a despedir y con ese saludo recomienza, una vez más, la labor editorial. A continuación os ofrecemos un breve repaso de las novedades editoriales que esta semana inundan la librería.

Nadie con medio dedo de frente puede negar el éxito sostenido y constante del género negro, al menos en el ámbito editorial. Esta semana nos trae tres grandes hitos tres para seguir apuntalando esa idea. Por un lado, llega la quinta entrega de Julia, una saga de la editorial Bonelli que apunta a un formato más bien clásico pero que pone en cuestión sus propias capacidades: el gran Giancarlo Berardi sabe hasta donde tensar las claves del género y en ésta ocasión, donde un museo de historia acaba conectando con la guerra de Vietnam, vuelve a demostrarlo. Un must. En la misma línea, clásica pero con buenas e inmejorables maneras, nos lleva el primer tomo del integral de Kane de Paul Grist. Un volumen que, además de estar compuesto de muchos, permite entender por qué ala hora de pensar en el desarrollo de un género en un medio como el cómic hay ciertos nombres inevitables. Y así lo avala el palmarés (los Eisner, los Eagle, los Professional Comics Awards, etc) que ha cosechado en sus tropecientas páginas de andaduras entre el hampa y la legalidad. 

Por último, pero no por ello menos importante, nos queda destacar la aparición de Camaleón, serie escrita y dibujada por Perro que vió la luz en la fantástica revista El Víbora. Se trata de un intento de hardboiled interesantísimo, lleno de guiños a la serie negra cuyo mapa moral estriba entre el cinismo y lo sentimental: toda una experiencia poder leerlo de una sentada, recopilado y tan bien editado. 


Pero cómo no sólo de genero negro vive el hombre, también hay otras cosas. Novelas gráficas, le llaman algunos. Otros, simplemente, le llaman tochos. O historieta. Incluso hay quien les llama comics y algún avispado, esto lo he oído, les sigue llamando tebeos.

En esa línea, uno de los volumenes más interesantes es Feynman, escrita por Jim Ottaviani y dibujada por Leland Myrick, una biografía sobre una de las mentes priviligediadas del siglo XX. Para ser más precisos: un físico que, de no ser por Einstein, habría sido el el más importante de su tiempo. Narrada con estricto sentido cronológico, y consciente de que un hombre es tanto sus logros profesionales como sus fracasos matrimoniales, es un obra cuyas 272 merecen muchísima atención: no tanto por el tema que trata y retrata, sino porque demuestra que el medio puede hacer algo más que sólo contar historias.




En El código ciempiés, Joaquín Rosado Martel,  Rocio Estepa Corredera y Victor Araque Marcos tratan la relación de un grupo de amigos cuya relación responde  a un estricto código que acota su modo de relacionarse entre sí o con el mundo, un código que a pesar de haber sido redactado en conjunto, un día se desmadra y acaba reconviritiendo la rutinaria vida de este grupo de amigos en una aventura de dimensiones monstruosas, dantescas.



Al comienzo de Anna Karénina, León Tolstoi escribió «Todas las familias felices se parecen; sólo las familias que han sufrido una desgracia tienen un perfil propio» y la frase se quedó para siempre grabada en la memoria colectiva.  Por eso difícil pensar que Vladimir Nabokov no estaba pensando en esa frase cuando, al comienzo de Ada, o el ardor, escribe todo lo contrario: «Todas las familias tristes son parecidas; sólo las que conocen la felicidad son singulares y merecedoras de que se cuente su historia». Entre ambas frases, o ya puestos, del enfrentamiento entre ambas frases puede empezar a a leerse Vientos dominantes  de Julia Wauters y Glen Chapron pues se trata de una obra que indaga en qué nociones definen mejor a la madurez, en dónde quedan cuando se las lleva de vacaciones: ese ámbito donde el ocio hace que el tiempo sea distinto, lo que provoca, también, que los roces entre miembros de una misma familia adquieran otra coloración, otras maneras.



Ciryl Pedrosa vuelve con una historia donde el bloqueo del escritor, tan temido por el gremio, acaba por reventar todo aquello que era su vida. Portugal es, de alguna manera, una vuelta que además ejemplifica y retrata la relación con la historia familiar y como esa misma historia puede influir en el trabajo de un autor o, dicho de otra manera, incide en que el retrato de la realidad queda o se sostiene mejor al momento de formular los códigos que dibujan el lugar desde donde un autor crea su obra. Ah, por cierto, que además se trata de una obra premiadísima: Premio Fnac al mejor cómic, Angoulême 2012;  Premio Sheriff d'Or, Librería Esprit 2011: Premio le Point al mejor cómic 2011; Premio al mejor cómic, Librerías de cómic francesas 2012. Y los que están al caer, claro.



En la línea de lo fantástico, tenemos esta semana una nueva entrega de Dungeons & Dragons y su saga Neverwinter, ejecutada por R.A. Salvatore y Geno Salvatore, junto al artista español Agustín Padilla. Esta entrga, que lleva por nombre, La leyenda de DrizztEntrega donde un enano camorrista,  Drizzt Do' Urden. vuelve de la muerte (o de la tumba) convertido en un vampiro dispuesto a sumir todo su entorno cercano en el más absoluto caos. Pero, como dice la contraportada: “Por suerte, Drizzt y Dahlia andan cerca... “.  Y ya que estamos con vampiros, conviene apuntar que también contamos con una nueva entrega de Dampyr, otro compendio de tres historias inéditas que se pasean por la vieja Europa en la búsqueda (constante, impertérrita) de las claves que definen y potencian el mito del vampiro. Así  veremos a Harlan y Kurjak dedicados a desfacer entuertos "de las aulas de disección anatómica en Edimburgo al lago Ginebra, de las nieblas de Londres al sol de Nápoles...". 

 


Ah, pero hay algo más: una nueva edición de un clásico, tanto de su medio original como de la historieta. El hobbit vuelve, con nueva portada y con un papel un poco más brillante. Pero bien. Todo sea porque entre las 136 páginas de Chuck Dixon y David Wenzel entren también las nuevas generaciones. Es sabido: no se trata sólo de una adaptación, se trata de un fidelísimo preludio a El Señor de los anillos. 




Y luego, y casi para terminar, están los nuevos tomos de XIII y I.R.$. Se trata, en el primer caso, de el número 20, que lleva por nombre El día de Mayflower que revela a un Jason Mac Lane dispuesto a hacer todo lo posible para dejar de ser, es un decir, el héroe amnésico más famoso del mundo del cómic. Esta vez, de la mano de Jigounov y las letras de Yves Sente. Mientras, I.R.$ llega al número maldito por excelencia: el 13, intitulado El oro de Yamashita, y nos entrega una vendeta personal de Larry Max quien, de la alianza entre Desberg y Vrancken,  acaba sumergido hasta tal punto en un mundo de corrupción y malos modos que, según dice la contraportada, se remonta a la segunda guerra mundial y a la Mafia. 

   


Otro álbum europeo nos trae este mes y, como si fuera poco el festín, se trata de uno que cierra la saga Siegfried, una adaptación de El anillo de los nibelungos que se centra en el más grande héroe de la mitología nórdica, donde se escenifica el último gran combate: “la lucha final entre el hombre que no teme a los dioses y el monstruo consumido por la locura”. El crepúsculo de los dioses, se intitula ésta última entre de Alex Alice. 



Y, ya para terminar, nos queda el humor donde toca presentar dos piezas interesantes. Por un lado, la serie Me gusta de EDT trae un nuevo volumen de su alianza con la productora El Terrat, se trata de Me gusta el sexo y está dibujada por el talentosísimo Martín Tognola y guionizada por Ramón Pardina. Dicen que las risas están aseguradas. Veremos. Donde es un hecho que habrá risas, y muchas, es en el nuevo volumen de  El Superserdo: Las mejores historias de Wonder Wart-Hog, unas páginas donde la parodia se tiñe de sátira y hace del arquetipo del superhéroe unos jirones y un desastre. Shelton, una vez más, nos hace disfrutar de la sátira y el absurdo sin mesura. Bravo.  



 



Y ahora, por favor, todos de pie. Es el momento de hablar de una obra mayor: ¡el segundo volumen de Quai D’Orsay de Blain y Lanzac! Otra vez, 104 páginas donde seguimos al joven Arthur Vlaminck, redactor de discursos e instrumentalizador del lenguaje, en su encierro constante para satisfacer a Alexandre Taillard de Vorms, un caprichoso y megalómano primer ministro francés que ésta vez ha de mediar para impedir una acción armada del gobierno de Estados Unidos en oriente medio. Un cómic fundamental, como es fundamental la obra del guionista inglés Armando Iannucci, para entender el mundo de la diplomacia. Ya lo decía Peter Slöterdijk, filósofo alemán: «Cuando nada concuerda y nada cuadra, cuando nada acierta y nada remedia, llega la hora de los diplomáticos. Su oficio consiste en hacer algo en las situaciones en las que ya no hay nada que hacer.»


4 ago. 2012

Las novedades de julio (Parte 2)

No, no nos hemos equivocado de mes. Nos hemos demorado, pero no nos equivocamos de mes. Se trata, precisamente, de las últimas cosas que nos llegaron durante el mes de julio.

Entre ellas, cabe destacar especialmente los álbumes. No tanto por un ejercicio de nostalgia, que también, sino por cómo el propio formato evidencia unos modos y maneras de relatar una historia. Por ejemplo, tenemos la tercera entrega de Ella Mahe, que lleva por título la que no tiene nombre, y que Netcom2 pone a nuestra disposición. Esta vez Maryse Charles, Andre Taymans y J.F. Charles, sus autores, nos acercan al trabajo de Ella como restauradora. También de Netcom2, pero con otro tono, tenemos a Margot, Las diosas de la ruta; de Olivier Marin, E. van Der Zuiden y Metapat. Donde entre bronceados y espacadas románticas se aborda la intriga detrás de un campeonato de rally donde Margot se inicia como piloto en un Citroen DS para la cuenta Michelin.


También de Norma nos llegan álbumes, aunque estos de corte abiertamente fantástico. Uno de ellos es el volumen 3 de Servitud, El adios a los reyes, donde Fabrice David y Eric Bourgier acotan un universo fantástico con dragones, sirenas, ángeles y hadas que está a punto de desaparecer para dar lugar a la servitud eterna. Imposible no leerlo como una alegoría de los tiempos que corren. Aunque por otro lado, llega la segunda entrega de Barracuda, que lleva por nombre Cicatrices, y donde Jean Dufaux y Jeremy articulan accion, aventura y traicione en torno a un grupo de piratas que han de tratar con mercaderes de esclavos y lugares de mala vida como tabernas y prostíbulos. Todo esto, en torno al diamante de Kashar.



Ya dejando de lado el formato, pero siempre con el sentido de la maravilla mirando hacia el divertimento, llega una nueva entrega de 30 dias de noche. Cuyo título De nuevo, la noche abunda en la necesidad de sobrevivir. Incluso cuando aparece por en medio un Golem. No bromeo. Un golem. Entonces: una historia Steve Niles dibujada por Sam Kieth, donde un grupo vampiros caníbales se enfrenta a un golem. Qué más se puede pedir.


Tumor, o la última persecución de un detective moribundo. Frank Armstrong va a morir. Pronto. El mismo día en que le es diagnosticado un cáncer cerebral incurable, Frank recibe una oferta de trabajo: encontrar a la hija desaparecida de un mafioso y traerla de vuelta a su padre. Una misión que se convertirá en una carrera llena de confusión a causa de los síntomas provocados por el tumor, pero también en su última oportunidad de redención. Joshua Hale Fialkov y Noel Tuazon renuevan el género negro con una historia de ritmo trepidante y grandes dosis de intriga que te enganchará desde la primera página. Nominado al Premio HARVEY y al Premio EISNER a la mejor obra recopilada de 2011.



Por la parte que le toca a los superhéroes, cuyo hogar es, en realidad, la planta de abajo (como bien saben los habituales), este útlimo mes nos ha llegado, desde Aleta y Dolmen nos llega un tomo en tapas duras de Invencible. Ultimate Collection Vol. 01, que se compone de los 5 pruimeros números escritos por Robert “walking dead” Kirkman y dibujados por Nate Bellegarde.



Para toda la vida, de Goupil y Claudio Stassi se ubica en un lugar extraño, difícil. Es otra, sí, otra Novela gráfica que abunda en la tercera eda. Pero, ésta vez, es sobre una historia de amor que en cuenta regresiva por la edad de sus protagonistas: “Fernand y Edith llevaban cincuenta años casados. En todo este tiempo, nunca se habían separado, ni una sola noche. Su amor era el mismo del primer día, incluso después de jubilarse y decidir ir a vivir a una residencia de ancianos. Llevaban una vida feliz, pero no podían soportar la idea de que uno de los dos muriera antes que el otro, por eso decidieron irse de la mano, como habían hecho toda la vida.” Ahí lo dejo.



Vuelve Tardi y encima lo hace con algo que se publica por primera vez en la lengua de Cervantes. Se trata de Juegos para morir, volumen que retrata un entorno de miseria y trapicheos donde el crimen parece ser la única salida. Así, un grupo de amigos comprende que el homicidio de una anciana les permitirá hacerse con un dinero, luego de vender sus joyas, para luegor huir lejos de un barrio que no les ofrece nada. Pero la vida criminal no es tan sencilla como esperaban.

También va de amigos el primero volumen de la colección Kiss Comix de La Cúpula, lugar donde la líbido y el erotismo han ido a parar luego del cierre de la revista del mismo nombre. Dicha colección se inaugura con Cuatro amigas de Atilio Gambedotti, obra donde Anita, Helena, Marité y Sibila: “el cuarteto más morboso y excitante que ha dado nunca el cómic para adultos”.

Por parte de ponent mon nos llega 1968 - Un año de rombos de Juan Álvarez. Un álbum donde el autor indaga, mediante viñetas, entendiendo la escritura como Montaigne la entendía: como una manera a la que recurre el autor para conocerse mejor. Así, este libro se conforma también como una formulación de la primera generación audiovisual. Miembros de una generación “que se lo montaron para ser felices y que lucharon contra los 2 rombos de la tele y contra los dos rombos de la vida, esa que prohibía tantas cosas”.



Por la parte que le toca al humor, dos nuevos recopilatorios dan el pego estos días. Se trata de Zits #14 ¡Arranca! donde Jerry Duncan, de la mano de Jerry Scott y Jim Borgman, aprende a conducir. Nadie que no haya visto comedia americana para jóvenes durante los últimos 20 años puede pensar que no ese punto de partida garantiza momentos hilarantes. El segundo volumen es Más Burka babes, de Peter de Wit. Volumen que intenta responder las siguientes preguntas: ”¿Qué se esconde debajo del burka? ¿Quién habita bajo tan oscuro atuendo? ¿Las mujeres que lo visten tienen sentido del humor?”.


Nadie sabe muy bien por qué siempre se acaba ejercitando la nostalgia (si alguien tiene alguna idea al respecto, le conmino a ponerla por escrito en la casilla de comentarios, pero la cosa, de momento, es que es conveniente celebrar la aparición de La noche de siempre y Fin de semana, de Ramón de España y Montesol, dos volumenes que por vez primera aparecen en una edición conjunta y que de alguna manera vienen a explicitar lo que fueron los 80’s en Barcelona para un grupo de “burgueses urbanos a los que la realidad los mata”. Con prólogo de Isabel Coixet, nos llega esta reedición de un álbum que, según su editorial, EDT, “treinta años después, mantienen su capacidad evocadora y su cuestionamiento de nuestros modelos de vida más vigentes que nunca.”



Alicia en el país de los monos es un pastiche de mucho cuidado y de gran alegría, con un excepcional sentido de la maravilla. Guionizado por Tebo y dibujado por Keramides se cuenta aquí la historia de una Alicia, sí, la del País de las maravillas, que tiene amnesia y se encuentra en el país de los Monos que la toman por Tarzán. Puro divertimento. Una maravilla, vamos.


También dentro de lo que viene a ser el humor, pero más escorado hacia la sátira está Mongolia ¡Hot!, el extra para julio y agosto de la revista satírica Mongolia. “Impreso en papel rosa, el número cuenta con una portada realizada por el prestigioso ilustrador Miguel Gallardo, y entre sus temas destacan una colección de fotografías de las vacaciones de los políticos españoles; un repaso a la colección de vinilos de César Vidal; un análisis de la indumentaria de la derecha española y algunos consejos de moda para el guerrillero urbano.” Lo que viene a ser humor necesario e incontestable.


Ya casi para terminar, la buena de diábolo, tan empeñada como está en darnos a conocer todo aquello que hace y publica Bastièn Vives, nos trae Videojuegos que el jóven francés ha hecho junto a y Merwan Chabane. Esta vez “se adentra esta vez en el mundo de los videojuegos, y en clave de humor trata asuntos que todo buen aficionado ha vivido -o sufrido- alguna vez en sus propias carnes”. Lo cual implica poner en cuestión una serie de clichés que rodean al aficionado a las maquinolas. De mucho reir.


Y, ahora sí, por último, tenemos Como dibujar y pintar Chibis de Joanna Zhou que no es un cómic pero que sí puede venir muy bien como pasatiempo veraniego: “Los chibis son personajes propios del estilo manga. Fáciles de reconocer por sus cabezones y sus proporciones exageradas, resultan adorables y, además, son muy fáciles de dibujar. Este libro contiene todo lo que hay que saber para crear simpáticos chibis, con secuencias paso a paso de más de 40 atractivas figuras.” Una auténtica guía de estilo.